México cuenta con una gran
biodiversidad en toda la extensión del territorio mexicano. La Norma Oficial
Mexicana 059 de SEMARNAT, establece los parámetros para considerar a una
especie dentro de las diferentes categorías de riesgo. Dicha norma proporciona
una lista de 295 especies y subespecies de mamíferos en alguna categoría de
riesgo, esta cantidad arroja un aproximado de que la mitad de las especies de
mamíferos mexicanos tienen algún tipo de amenaza para su conservación.
Resulta difícil englobar las
causas de desaparición, pero se puede alegar a la destrucción del hábitat
natural de dichas especies. La cacería ilegal también es considerada un serio
problema debido a la falta de regulaciones efectivas, si bien es innegable que
poco a poco ha habido un cambio (Ley del Equilibrio Ecológico) aún falta mucho
para regular esta actividad.
Los mamíferos poseen una amplia
gama de especies y subespecies, las cuales se separan en dos grupos: mamíferos
marinos y grandes carnívoros.
Mamíferos marinos.
La gran mayoría de las especies
de cetáceos usan las aguas mexicanas como lugar de procreación, fuera de aguas
mexicanas estas especies han sufrido de cacerías furtivas y sus tasas de
reproducción están en constante descenso (delfines, marsopas, vaquita marina,
etc). Las focas y lobos marinos poseen protección especial, sin embargo, la
foca monje del caribe aparece como extirpada del medio silvestre.
Grandes carnívoros.
Estos a su vez se dividen en dos
grupos: micro-carnívoros y mega-carnívoros. El primero está conformado por
zorrillos, comadrejas, cacomixtles, etcétera. Estos mamíferos que corren
riesgos de desaparecer cuentan con altas tasas de reproducción la cual les
permite sobrevivir aún en zonas con alta presión humana en pequeñas áreas
naturales.
Los mega-carnívoros suelen tener
mayor cantidad de encuentros con el hombre, al consumir carne, son considerados
un riesgo económico para muchos pobladores los cuales les dan caza.
De los seis felinos silvestres
que habitan en territorio nacional, el más conocido es el Jaguar, se encuentra
en zonas tropicales de México. No se conoce la situación real del estado de
conservación de esta especie debido a su comportamiento solitario y hábitos
nocturnos.
El Puma habita los bosques del
norte del país, y su situación es muy similar a la del Jaguar. Los pequeños
félidos (Jaguarundi) es la especie que se encuentra en mayor peligro de
extinción. Es reconocida como amenazada. El Magray y el ocelote están en la
característica de peligro.
En cuanto a osos, el oso negro
aparece en la NOM 059 con el estatus de extirpado del medio natural, sufre de
cacería indiscriminada y de bajos índices de natalidad.
El coyote y la zorra gris no aparecen
en la norma ya que son especies muy adaptables y esquivas, con altos
potenciales reproductivos y omnívoros. La especie de cánidos que sí se
encuentra dentro de la normatividad es la zorra del desierto, de la cual se
reportan 6 subespecies bajo el criterio de amenazadas.
Pero la especie con mayores niveles de peligro es una
especie casi exclusiva de México: el Lobo Mexicano, el cual se encuentra en
estado de conservación. Dicho estado es la muestra clara de que con trabajo
decidido y en conjunto se logran resultados significativos. El lobo ha sido
perseguido, cazado, envenenado y exterminado en México, principalmente por la
depredación de ganado.
El ejemplar del lobo mexicano puede ser seguido para otras
especies como el oso y el jaguar, que si bien no se encuentran en la misma
situación de riesgo, puede ser un ejemplo para ponerlas en estado de
conservación y aumentar su población.
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